Publicado Martes a las 08:004 día Windows Subsystem for Linux ha recibido un rediseño estructural para hacerse más estable cuando se le exige al máximo. La novedad introduce límites de memoria y CPU para evitar que el propio host de Windows se quede sin recursos durante cargas pesadas. Hasta ahora, compilar software u otras tareas intensivas podían disparar eventos de Out-of-Memory en el entorno Linux virtual. El problema no se quedaba ahí: WSL podía consumir tantos recursos que el motor principal dejaba de responder incluso cuando la subida de carga ya había pasado. Un sandbox para que el host no se quede sin aire El cambio aceptado por Microsoft impone un tope duro al entorno Linux virtual mediante un sandbox. Así, si un proceso se queda…Leer el artículo completo en HardwarePremium »
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